Encuadre de la mesa

1. Definición del tema e interés en tratarlo:

Definimos Desobediencia Civil como la negativa a prestar obediencia a las leyes, decretos o normas de algún gobierno, o poder establecido, que a juicio del “desobediente” no son justas o van en contra de su ética, con el fin de ocasionar un cambio en esta. La Desobediencia Civil se caracteriza por ser un acto público, consciente y creador de conciencia, fundamentalmente político y contrario a la ley.

En este marco, la No-Violencia Activa se propone como una postura ética y única vía de implementación de la Desobediencia Civil, pues ambas comparten el rechazo a la violencia, y son complementarias en praxis y fundamento.

El interés de tratar el tema recae en la actual inestabilidad de los paradigmas de resistencia adoptados por los excluidos frente a los conflictos políticos, sociales y culturales, por lo que la desobediencia civil toma una gran importancia como vía de acción fundamental para el trabajo de transformación social en pos de una sociedad consciente y participativa.

2. Objetivo de la mesa:

Crear grupos de trabajo que integren e internalicen los conceptos de Desobediencia Civil y No-Violencia Activa.

Compartir e intercambiar diferentes puntos de vista y metodologías concretas en torno a la acción desobediente, para integrarlas de forma práctica en el movimiento de transformación social.

Proyectar acciones directas a nivel local, que alimenten y potencien una renovada red “desobediente” en toda Latinoamérica.

3. Descripción del conflicto o situación:

En el ininteligible sistema social actual, los derechos fundamentales (léase derechos humanos) suelen ser violados, en diversas escalas, como resultado de la acumulación de poder en pocas manos y la pasividad y complicidad del Estado frente a este fenómeno. Esta dinámica no sólo se expresa en acciones concretas, sino que también en todo un aparato legal que lo sustenta y lo canaliza. En palabras de Silo, “es la situación previa de poder la que instala una determinada ley que a su vez legaliza al poder”. (Silo, La Ley, “Humanizar la Tierra”).

Así es que el poder como imposición de una intención, aceptada o no, es el tema central. Se dice que la fuerza no genera derechos, pero este contrasentido puede aceptarse si se piensa a la fuerza sólo como hecho físico brutal, cuando en realidad la fuerza (económica, política, etc.) no necesita ser expuesta perceptualmente para hacerse presente e imponer respeto.

Por otra parte, aún la fuerza física (la de las armas p.ej.), expresada en su descarnada amenaza impone situaciones o custodia (copresentemente), situaciones que son justificadas legalmente. Y no debemos desconocer que el uso de las armas en una u otra dirección depende de la intención humana y no de un derecho.

Frente a este escenario, es primordial CREAR UNA CONSCIENCIA crítica sobre el actual sistema de valores, DENUNCIAR toda forma de violencia y GESTAR PROPUESTAS ALTERNATIVAS para que la violencia retroceda día a día, a través de la organización de acciones.

La desobediencia civil y la lucha no-violenta deben despertar la conciencia colectiva y luchar contra el poder económico y los gobiernos cómplices.

Coordinación de la mesa:

Brigadas de Acción Directa No-Violenta

BRIA DI NOVI

http://briadinovi.blogspot.com

brigadas.no.violentas@gmail.com

Damián Kleisinger

Felipe Mikin

Amiel López

Josefina López

Sebastián Vega