Encuadre
Nuestro mundo está estructurado por la violencia.
No parece que sea necesario abundar sobre esto. Basta mirar en cualquiera de nuestros ámbitos cotidianos, para percibir cómo el ser humano está anonadado por todas las formas conocidas de violencia, desde la física hasta la psicológica y moral. Esa violencia, con todas sus manifestaciones, estructura sutilmente nuestro mundo y traba nuestro desarrollo autónomo.
El desarrollo de lo humano se ha venido dando históricamente en las grietas de un sistema autoritario. Son oasis o zonas liberadas que han permitido ir conservando su esencia para alimentar, primero, e insuflar nuevas fuerzas, después, en los grandes movimientos de ideas que fueron motorizando los desarrollos progresivos de los últimos siglos.
A partir de ellos se han iniciado los caminos de la experimentación social y científica buscando nuevos rumbos para el desarrollo humano. Esos que permitan facilitar la dinámica creativa y retroalimentar su fuerza liberadora en el largo camino hacia la autonomía, la utopía que empieza a orientar los nuevos sentidos de nuestra Democracia.
El taller
Proponemos la exploración de las creencias sobre la violencia y de la propia experiencia, realizando simultáneamente la reconstrucción del imaginario colectivo a partir del trabajo de los participantes. Luego, fundado en esta experiencia, el intercambio sobre el tema desde los distintos lugares teóricos que se planteen.
El taller que ofrecemos es una herramienta que permite a sus participantes revisar sus creencias y su experiencia. Esto se realiza mediante la reflexión individual y conjunta, con un intercambio que habilita el cotejo de la propia experiencia. También sirve para echar luz sobre el umbral de nuestro mundo interno, posibilitando un elemental reconocimiento del mismo. Pero también permite el reconocimiento del mundo externo, sobre el que podemos volcar nuestra acción.
Tan sólo abrir estas posibilidades en el imaginario, por muy abstractas que puedan parecer, implica la posibilidad de echar una base común a partir de la que podamos construir el intercambio.
Las prácticas de reflexión vivencial se desarrollan en base a preguntas abiertas dirigidas a construir el tema individualmente y cotejar luego lo reflexionado, en el intercambio.
Está estructurado en cuatro módulos cuya duración oscila entre una hora y dos horas dependiendo del número de participantes.
Contacto

1 Comentario
17/11/08
13:17
El caràter de una persona,se puede describir me diante sus actos ya sea violentos o tranquilos.
Escribe un comentario