Acto de apertura del II Foro Humanista Latinoamericano - La Paz, 2007
(Transcripción basada en una filmación en video)
Muchas gracias hermanas y hermanos humanistas que participan en este 2º Foro Humanista Latinoamericano en el mundo. Felicito a quienes organizaron este gran evento en La Paz, Bolivia.Es importante la presencia de las distintas naciones que comparten la lucha por la vida, por la humanidad.
Al escuchar las intervenciones de los compañeros estaba pensando algunos recuerdos que tengo del término “humanista”. Como siempre algunos medios de comunicación tratan de jalarnos la lengua, y que cometamos algún error y explotar eso contra nosotros, contra mí en especialmente. Un periodista me dice: “¿Tú eres derechista o izquierdista?”. Yo dije: “De la derecha jamás, nunca, y de la izquierda, depende –dije- porque acá en Bolivia hay algunos llamados izquierdistas que son el mejor Instrumento del imperialismo norteamericano”. Finalmente la respuesta ha sido: “Ni izquierdista ni derechista, sino humanista”.
Con esto de la respuesta de “humanista”, les cuento una anécdota del compañero Fidel. Una vez lo escuché en una intervención, que empezó a las 6 de la tarde y acabó a las 12 de la noche; después me llevo a cenar, a la 1 de la mañana empezamos a cenar y hasta las 5 o 6 de la mañana me hablaba de la especie humana, de salvar la vida, de cómo salvar el hábitat tierra, el tema del medio ambiente, y cuando me hablaba de la vida, de la especie humana, que hay que salvar a la especie humana, me di cuenta que lo más importante en la vida era la especie humana y por eso gracias a ese profesor, a ese maestro que es Fidel Castro me siento humanista, compañeros y compañeras.
Pero estarán acá reunidos, debatiendo seguramente cómo defender a la vida, cómo defender a la humanidad pues tenemos la obligación de identificar esos instrumentos, esas normas, esas políticas y esos programas que son enemigos de la humanidad. Ustedes visitan Bolivia felizmente en este momento tan importante, cuando hay pueblos que en base a la conciencia se movilizan para defender la vida, para buscar la igualdad de nuestros pueblos. Estamos acá en un local de la Universidad, quiero agradecer las palabras a nuestros profesores, que están con su pueblo, universitarios, universitarias. Como siempre no todos somos iguales. No faltan algunos profesores, y algunas universidades que -siento- sólo enseñan a discriminar al pueblo indígena. No puedo entender como por ejemplo cuando el movimiento indígena originario planteaba la asamblea constituyente, algunos bolivianos y bolivianas no lo aceptaban. El movimiento popular habla de esto que yo sepa desde el año 88, 89, 90 y yo todavía no entendía qué era la asamblea constituyente. Me explicaron algunos periodistas, algunos compañeros dirigentes, algunos abogados.”Estamos hablando de la refundación de Bolivia”, me decían. Cambiar las normas que no defienden la vida, esas normas que están orientadas a privatizar nuestros recursos naturales, a privatizar los servicios básicos.
Algo que quiero argumentar, que ya lo dijo el compañero Tomás, que lanzamos desde los Estados Unidos , que los servicios básicos así como la luz, la energía el agua, sistema de comunicación como teléfonos y otros, no puede ser un negocio privado, los servicios básicos no deben ser privatizados, son un derecho humano. ¿Cómo pueden ser los servicios básicos un negocio privado? ¿Cómo puede ser que gracias a esos servicios básicos se conviertan en millonarios, capitalistas, transnacionales que negocian el agua, la energía? Eso tiene que cambiar. Y sólo podemos cambiar cuando hay una conciencia de los pueblos. Solo podemos cambiar cuando el pueblo está unido, organizado y movilizado pacíficamente para persuadir, convencer, para que algunas autoridades cambien de política, de mentalidad, de comportamiento hacia la sociedad, hacia la vida y por lo tanto hacia la humanidad.
No podía entender, en los últimos días que estamos viviendo en Bolivia, que algunos de nuestros hermanos estudiantes, algunos profesores de algunas universidades, salgan para escupir a esas familias indígenas campesinas, que luchan por las transformaciones pacíficas, democráticas, como es la asamblea constituyente.
No puedo entender cómo algunas autoridades departamentales hagan muñecos de Evo Morales para patearlo, para escupir, y después para quemarlo, no se puede entender.
Yo soy un convencido que mientras haya racismo, discriminación, jamás habrá la defensa de la vida, la defensa de la humanidad. Hay algunos grupos que tratan de seguir humillando al pueblo.
Alguna vez, quiero confesarles, en realidad he quemado una bandera. ¿Saben por qué? En la década del 80, especialmente parte del 90, he visto acá en mi país militares norteamericanos, uniformados, armados, conducir a las fuerzas armadas, conducir a la policía nacional. Reprimían al proyecto campesino, les metían balas. Y en el cuartel, yo he prestado mi servicio militar obligatorio, me han enseñado que ningún militar extranjero puede andar armado, disparándonos. Y no podía entender cómo los militares norteamericanos andaban uniformados, armados disparándonos. Tengo muchos videos de eso por si acaso, no estoy mintiendo, ni acusando a nadie. Ya cansados de bronca, en una gran concentración, he quemado la bandera de EE.UU., la única vez, no sé si me he equivocado. Pero a una autoridad y sobre todo a un presidente hacer un muñeco y quemarlo porque es indígena, porque es campesino, no se puede entender. Eso estamos viviendo acá en Bolivia. No son todos, no son mayoría, son un grupo de algunas familias, no estoy acusando a todos, algunas autoridades. En este momento estaba leyendo, por ejemplo algunas estrategias de los presidentes del comité cívico, todo un plan para tumbar al indio, como dicen algunos oligarcas, en Santa Cruz. Dicen, por ejemplo, algunos de los puntos (saca un papel y lee): “cierre de válvulas de los principales oleoductos energéticos que alimentan a las principales ciudades del país, La Paz, Cochabamba y otros”. Imagínense el egoísmo, la mezquindad de algunos dirigentes cívicos de Santa Cruz, algunas autoridades electas, democráticamente.
No puedo entender ese egoísmo, ese individualismo, ese sectarismo, ese regionalismo, no se puede entender todavía. Tendrían que pasar por esta clase de eventos, tantos eventos para educarnos, sentir a nuestro prójimo, de la vida de nuestras hermanas, hermanos que vivimos en este planeta tierra, y por tanto uno de los enemigos de la humanidad es el racismo, es el individualismo.
Pero también hay otros instrumentos enemigos de la humanidad: el capitalismo. Yo no comparto con el capitalismo. No es posible que algunas familias, algunas trasnacionales sigan acumulando el capital en pocas manos, saqueando los recursos naturales, explotando al ser humano, y cuando les va mal, quiero que sepan, crean instrumentos de sometimiento, de dominación o de re colonización, instrumentos del mayor saqueo, por ejemplo el CIADI. No podía entender que con instrumentos, donde hay conflictos, de las transnacionales con los Estados, empieza el arbitraje internacional del CIADI, y en ese arbitraje internacional nunca ganan los Estados y si gana, es EE.UU. nadie más.
Seguramente nuestro embajador de Cuba que hoy está presenta acá conoce bien de lo que hablo, En algunos eventos donde hemos estado con el compañero Hugo Chávez, decidimos retirarnos del CIADI, renunciar al CIADI. Cuando algunas empresas no cumplen las normas de un Estado, una nación, llaman al CIADI, y ya nos ganan. Hay que pagar millones y millones, y nosotros tenemos ese problema. Les pido con mucho respeto, a nombre del pueblo boliviano, a nombre del gobierno nacional, que emprendamos una campaña internacional para erradicar el CIADI, para liberarnos del CIADI. No necesitamos instrumentos que permitan saqueo permanente a nuestros recursos naturales.
Sería bueno que mañana, pasado, si algún compañero, dirigente, un ministro, viceministro puede venir, que les venga a explicar en detalle, cómo es el CIADI. Porque habría que hablar horas y horas sobre ese tema para conocer cómo el CIADI lamentablemente es el mejor instrumento del capitalismo de las transnacionales.
Entonces, ¿cómo es posible en este nuevo milenio que el capitalismo se convierta en una industria de la muerte, que el capitalismo sea un instrumento de profunda desigualdades económicas? Si hay desigualdades, se hacen profundas asimetrías de familia a familia, de un país a otro país, de un continente a continente por lo tanto nunca se resolverá los problemas sociales, los problemas económicos. Por tanto seguirán esa clase de confrontaciones, luchas por el cambio, por justicia y cuando los pueblos se empiezan a acercar: guerras. Y cuando hay guerras ¿quién gana? Otras transnacionales, las industrias de armas, y ahí viene la carrera armamentista ¿Para qué? Para las transnacionales.
Estaba revisando las guerras que hemos tenido en Bolivia, no ha habido ninguna guerra ni con Bolivia ni con Chile. Esa guerra del Pacífico, ha sido una guerra de transnacionales. Quiero felicitar y agradecer ese sentimiento del pueblo chileno, por pedir “Mar para Bolivia”. La guerra con Paraguay, falsamente llamada guerra con Paraguay, la guerra de Chaco, otra guerra de las transnacionales, otra guerra de la gente que quiere acumular el capital en pocas manos. ¿Para qué sirven las guerras? No para naciones ni para Estados, menos para los pueblos, pero los que más mueren son los pueblos. ¿Para qué las guerras?
Y ahí sí realmente mi respeto, mi admiración a los humanistas presentes acá. Que acabemos juntos con esas guerras. Pero empecemos también a plantear que se cierren esas fábricas de armamentos que solamente sirven para humillar al pueblo, para fortalecer al capitalismo para matar al pueblo. Las fábricas de armas, la carrera armamentista es el mejor instrumento para fortalecer, para proteger al capitalismo.
Creo que tenemos mucho que hacer sobre este tema, mucho que trabajar, mucho que crear conciencia en los pueblos y la pequeña experiencia que puedo comentarles es cómo unirnos, organizarnos, concientizarnos todos para defender la vida, para salvar la humanidad. Es mi mejor experiencia vivida hasta ahora, seguimos nuestra tarea de ver de cómo crear mayor conciencia nacional.
Y aquí quiero decirles hermanos y hermanas humanistas algo que hicimos hasta ahora. Hace un momento habló nuestro compañero Tomás sobre recursos naturales, que Bolivia no es un país pobre. Hasta hoy quiero decirles que hemos descubierto por ejemplo en 4 lugares, que el petróleo se chorrea. No puedo entender: esta madre tierra saqueada por mas de 500 años y tiene petróleo a flor de tierra, chorreando. Personalmente he visitado uno de ellos. Esta es nuestra madre tierra, llamada Pachamama, nos da la vida. Pero ¿cómo es posible que las trasnacionales se lleven todo? Vemos los resultados, primero de la modificación de la ley de hidrocarburos. Saludamos a los movimientos sociales que luchamos desde 2002, 2003 para modificarla. Quiero que sepan hermanos que nos visitan, el Estado boliviano recibía al año 300 millones al año por los hidrocarburos. Esto cambió por la recuperación por la nacionalización del 2004/5. Y este año, gracias a estas políticas, Bolivia recibe como Estado más de 2000 millones de dólares.
El segundo dato importante. El último, penúltimo sería ahora, superávit de Bolivia era del año 1960. Fue la última vez que Bolivia tenía superávit fiscal. Siempre déficit, déficit. Me acuerdo, como dirigente sindical por ejemplo, informaciones que venían de los distintos medios de comunicación. Cuando se acercaba Navidad, hay que pagar aguinaldos. El equipo económico de gobierno, los ministros del área económica, viajaban a EE.UU. a que le presten plata para pagar aguinaldos. Esa es la situación de Bolivia. Hace dos, tres días hemos estado revisando algunos datos, que la mayor parte de la cooperación eran créditos, para pagar sueldos, aguinaldos.
Saben hermanos hermanas, quiero decirles que el año pasado, después de jurar como presidente, todavía decía en esta clase de concentraciones: “Yo necesito como dos, tres años para que en Bolivia no se preste plata para pagar aguinaldo a los maestros”. Eso decía, pero el año pasado, en el primer año de gobierno, superávit fiscal después del año 1960.
Otro dato importante en la política macroeconómica: el tema de las reservas internacionales. Quiero ser muy sincero, no entendía qué eran “reservas internacionales”, hasta 3, 4 años atrás, no entendía, de verdad, no tengo por qué ocultarles. Hasta el 2004 las reservas internacionales de Bolivia eran menos de 1000 millones de dólares. El año pasado eran más de 1000 millones de dólares y hace dos semana atrás las reservas internacionales de Bolivia pasan 5000 millones de dólares, compañeros. Para los hermanos de Argentina, Chile, no es nada eso. El compañero Kirchner decía en esta conferencia internacional, la Cumbre Latinoamericana de jefes de Estado, que él había recibido cuando ingresaba a presidente reservas internacionales por 6000 millones de dólares. Y dijo que estaba dejando con 44.000 millones dólares. Envidiable. Pero Bolivia, imagínense, hasta el 2004, las reservas eran menos de 1000 millones; 2007, más de 5000 millones de dólares. Aquí viene la pregunta, antes esta plata había, no es que no había, pero ¿dónde se iba, dónde se iba esa plata? Al bolsillo de algunos gobernantes o se iba afuera. No se puede entender, yo no puedo entender dónde se iba esa plata.
Claro, en algún momento dije, el peor enemigo, el peor enemigo de los bolivianos era la corrupción.
El segundo era el neoliberalismo, las privatizaciones. Compañeras y compañeros a ustedes tengo la obligación de informarles brevemente, qué problemas tenemos en este momento. La llamada inflación. Sí, hay problemas de algunos productos, pero además de eso siempre suben, bajan. Creo que algunos productos agropecuarios empiezan a subir no sólo en Bolivia sino a nivel regional, inclusive a nivel mundial, siempre suben y bajan algunos productos agropecuarios, por el llamado el biocombustible, el agro combustible. Personalmente no comparto, no sé cuál será el pensamiento de los humanistas. Yo no comparto el biocombustible. No puede ser que se usen productos agropecuarios para chatarras norteamericanas. No podemos compañeras y compañeros, que nuestro maíz, nuestra caña de azúcar sea para carros. Debe ser para el ser humano y no para los carros. Pero aquí tenemos problemas. Algunos empresarios privados ocultan productos, especulan con productos, es impresionante cómo ocultando, especulando primero, piensan desgastar al Evo Morales. Y segundo, ocultando, hacen subir esos productos. A los transportistas les dan dinero por parar. Si es así van a parar todo el año. Sí, todo vale. Claro, pues tratan de buscar un instrumento para tratar de debilitar al gobierno. Es una lucha permanente de principios, de ideas, de planes, de programas.
Tal vez desearían algunos oligarcas en el país que haya un Pinochet en Bolivia, pero siento, estamos seguros, jamás habrá un Pinochet en Bolivia. Quiero decirles que por esa conciencia de pueblos, pueblos indígenas especialmente algunos marchan a Sucre para garantizar la asamblea constituyente. Otros marchan a La Paz, buscando la justicia social, la revolución social, esa es la conciencia del pueblo boliviano. Por eso quiero decir que en vano algunos políticos, algunos dirigentes cívicos están golpeando cuarteles, en vano están tratando de boicotear económicamente, un complot económico, una guerra económica que van implementando. No van a poder, estoy convencido, porque estamos con el pueblo luchando para liberar a nuestro país.
…(corte de video) … hoy no son los pueblos que levantan armas contra el imperio, sino que es el imperio el que levanta armas contra el pueblo y algunas autoridades, algunos movimientos, estamos apostando para acabar con los conflictos armados.
Yo saludo por ejemplo la gran iniciativa del compañero Hugo Chávez, de buscar ciertas soluciones a la confrontación armada en Colombia. Tenía información que está muy avanzado. Y respetamos la decisión del presidente Uribe, soberanamente decidir o no. Pero qué bueno sería, si yo fuera el presidente Uribe lo haría, pedir a movimientos, a presidentes, dirigentes, que vengan a ayudarnos a resolver el problema del conflicto armado en Colombia. Las revoluciones ahora no se hacen acabando con vidas, ni de un lado ni del otro lado. Se trata de hacer revoluciones profundas para defender vidas. Para qué luchamos: para defender la vida, luchamos para salvar la vida, estamos luchando para salvar la humanidad. Y si tuviera esa clase de conflicto les pediría a ustedes: “Ayúdenme a resolver esos conflictos armados”. Por eso sería importante, todos movilizarnos para acabar con esa clase de conflictos, que todavía tenemos en algunos países. Pues cambiemos de mentalidad, cambiemos de actitudes y liberemos a la gente que está secuestrada. Alguna gente por casualidad cae secuestrada. ¿Qué culpa tiene esa persona? No es por culpa de esa persona. Acá el enemigo es el capitalismo, y hay que enfrentar al capitalismo, y no es ni secuestrando ni asesinando a nadie. Así pienso personalmente.
Compañeros y compañeras, hay algo importante. En el movimiento indígena, vivimos en armonía, en solidaridad con el ser humano. Yo comentaba, en algún momento, donde yo nací, en la comunidad de Isallavi, del ayllu Sullka, departamento de Oruro, no hay propiedad privada, sino propiedad comunal, colectiva, ¡hasta ahora!. Y eso existe. Pero no solamente propiedad colectiva, sino hay una forma de vivir en armonía con la madre tierra. Está acercándose San Andrés, que es una fiesta a la madre Tierra. Ojalá el gabinete me dé permiso, para ir a hacer San Andrés en el Cerro Cuchi Cuchi, una gran fiesta a la madre tierra. Están recién recuperando inclusive nuestra disculpa a nuestros antepasados, a nuestros padres, un rito a la madre tierra, cómo para trabajar la madre tierra se pide permiso. Para la producción, otra fiesta. Y no como el capitalismo, que es someter a la madre tierra, destrozar al medio ambiente. Y ahí comparto muchas iniciativas, muchos planteamientos, de muchos presidentes que si queremos salvar a la humanidad tenemos la obligación de salvar al planeta tierra, a la Pachamama. Si no salvamos a la madre tierra en vano estamos hablando de salvar a la humanidad, defender la vida. Y por eso yo siento que el primer enemigo de la humanidad es el capitalismo salvaje, y tenemos la obligación de focalizarnos para cambiar ese programa, esos modelos económicos. Modelos económicos que sólo están orientados a saquear los recursos naturales, la mala distribución de esos recursos naturales, o los recursos económicos que vienen de los recursos naturales.
Algo importante, también quiero que sepan, claro el año pasado, decidimos crear un bono, Juancito Pinto, un bono escolar. Y después trabajamos para nuestros ancianos y ancianas, y eso está en veremos hasta el momento: la llamada “Renta Dignidad”. En Bolivia, menos del 20% se jubila, más del 80 % no tiene acceso a la jubilación. Pero más del 80% de la gente que trabaja, es el que más trabaja y poco gana, y no tenía derecho a la jubilación. Con “Renta Dignidad” estamos trabajando para que todos, todos se jubilen en Bolivia, una renta mínima.
La política es el servir al pueblo, si nos metemos en la política es para servir al pueblo, Estamos en la lucha permanente para ver cómo explicar al pueblo, cómo entender que la política es una ciencia al servicio del pueblo. Es un caminar, una lucha permanente tratando siempre de buscar igualdad. Siento que nunca habrá igualdad, igualdad, pero achicar esas diferencias económicas permitirá finalmente que la gente que hoy tiene mucho, compañeras y compañeros, tal vez nos ayuden a persuadir a convencer a algunas familias que solo piensan en ellas y no en el pueblo.
Algunas personas, que tienen tanta mezquindad con el pueblo, y esa hermandad con el imperio. Esas familias que no están pensando en la patria, sólo están pensando en plata para ellos.
Esta clase de eventos siento que puede ser una gran lección, una gran universidad para que esas familias sientan por el pueblo, sientan por la humanidad, sientan por el ser humano, y no solamente piensen en ellos. Ese es el pedido que les hago.
Es muy importante compañeras y compañeros, algunos medios de comunicación que tiene el Estado, alguna red que creamos, la llamada Patria Nueva, van a orientar al pueblo, explicar la violencia, por qué estamos apostando por la humanidad. Va a ser importante la presencia de ustedes para fortalecer y potenciar este proceso de cambio, que de verdad es impresionante. Lo vemos cuando estamos por aquí, por allá, visitando, a veces llevando respuesta, a veces recogiendo propuestas para atender sus demandas, a veces también cuando vienen a pedir recursos económicos, decir que todavía no podemos atender esta demanda.
También quiero expresar, sin ningún miedo, mi respeto, mi admiración a Cuba, a Venezuela, por su solidaridad incondicional. No se puede entender, hermanas y hermanos, por ejemplo, los hermanos cubanos se presentaron acá, me dicen: “Presidente dónde instalamos los primeros 10 centros oftalmológicos”. Yo no podía entender. No me entraba en mi disco duro. Bueno, decidimos ponerlos por aquí, por allá. En el 2002 se operaron 180.000. Después llegué a la conclusión, que esa es la vivencia de la familia, de la familia pobre más solidaria con el pueblo, llego a esa conclusión después de ver esa operación.
Hermanas y hermanos visitantes, feliz estadía, yo quisiera conocer la conclusiones de este gran evento, para comprometerme mejor, más aun todavía, como humanista, como son ustedes hermanas y hermanos.
Muchas gracias.
